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Yo se que muchos años lloraste a mi lado

te negué mil veces y otras mil veces lo volví a hacer

pero tu Espíritu encendió el perdón que yo no aceptaba

y tan adentro mío, sentí la paz de la salvación.

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MURIO CIUDADANA QUE LLEVABA EXPLOSIVOS DE UNA FERRETERIA. ¿Y QUIEN PERMITE O CONTROLA LA VENTA DE EXPLOSIVOS EN LAS FERRETERIAS?

MURIO CIUDADANA QUE LLEVABA EXPLOSIVOS DE UNA FERRETERIA. ¿Y QUIEN PERMITE O CONTROLA LA VENTA DE EXPLOSIVOS EN LAS FERRETERIAS?

Cuenca-Ecuador.-     (informa:   diego rodríguez idrovo)    Laura Angumba Robles, de 44 años, murió producto de las severas heridas causadas por la explosión al interior del parqueadero en la Calle Larga entre Padre Aguirre y Benigno Malo, poco antes de las 17h00 del lunes. También falleció el dueño de una ferreteria al enterarse del hecho.

Laura Angumba quedó con su pierna, brazo y parte del rostro desprendidos. Aún con vida fue evacuada hasta el hospital Vicente Corral donde murió cerca de la media noche. Las heridas eran fuertes y estaba casi destrozada. Laura no resistió y finalmente falleció en el Hospital de Cuenca.

De acuerdo a las primeras investigaciones se determinó que Angumba laboraba en la ferretería Luminar, ubicada cerca de sitio y había ingresado al estacionamiento con el fin de embarcar una caja en el balde de una camioneta Silverado de placas PTS-212, que se cree era propiedad de Fausto Salazar, dueño del negocio, quien también falleció a causa de un paro cardiaco tras enterarse del accidente.

Caja tenía material explosivo

La caja que Angumba llevaba en sus manos contenía fulminantes y material explosivo, aparentemente pólvora utilizada para fabricar municiones, que al caer provocó una detonación que lastimó a la trabajadora y causó heridas a un cliente y al empleado del estacionamiento, identificados como Ramiro Salazar y Jhonny Saquinaula respectivamente.

Su hermana, Gladys Angumba, se enteró por los medios de comunicación que cerca de donde trabajaba Laura se había dado una explosión que dejó una mujer fallecida. “…Me vino un presentimiento y la llamé, pero no contestó. Fui a buscarla a su casa y no la encontré”, fue entonces que decidió ir hasta el centro hospitalario y confirmó que la ciudadana muerta era su hermana.

La ahora fallecida no tenía hijos y laboró por más de 5 años en la ferretería y se había convertido en una empleada de confianza. El cadáver iba a ser sometido a una autopsia la tarde de ayer para confirmar las causas del deceso.

Mala manipulación

Edmundo Merlo, comandante provincial de Policía del Azuay, afirmó que la explosión se produjo debido a una mala manipulación del material. Agregó que aún no está determinado si la ferretería tenía permiso para almacenar o expender este tipo de productos.

El oficial hizo un llamado a quienes trabajen con estos explosivos para que tomen las medidas de seguridad dado que se trata de productos altamente peligrosos que pueden estallar ante cualquier fricción.

Conjuntamente con la Fiscalía iniciaron las averiguaciones para determinar las causas y circunstancias en las que se produjo la explosión y el tipo de materiales que estaban en la ferretería.

No tenía permiso para almacenar explosivos

Según indicó Oswaldo Ramírez, jefe del Cuerpo de Bomberos de Cuenca, institución encargada de emitir permisos de funcionamiento, la ferretería desde donde se cree que la empleada sacó la caja que explotó, tenía autorización de funcionar hasta el 2009, pero el permiso no contemplaba el almacenamiento de materiales explosivos.

Ramírez señaló que estos productos deben estar guardados en sitios alegados de viviendas, en condiciones ventiladas con iluminación natural y en sitios donde la onda expansiva en caso de explosión no cause daños a otras estructuras. Pidió a las personas que conozcan de sitios donde se almacenan estos materiales que denuncien al Cuerpo de Bomberos.

Voceros del Ejército indicaron que el control de armas y explosivos que antes eran de su competencia pasaron a la Policía Nacional.